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¿Nada más que una torre?
Esta torre fue levantada en terrenos que habían pertenecido a Emilia Giró, que vendió al vecino Isaac Márquez casado con Benedicta Lertora, esa parcela en 1910. En ese año se construyó el edificio. Dicha propiedad abarcaba y abarca actualmente la calle Belgrano desde el 26 al 32 con un frente de 8,75 m. y un fondo de 36,10m., lindaba con los vecinos José M. Buffa y Pedro Badano.
En 1923 se instala en la planta baja el señor Cesáreo Sacchi, talabartero. También en la planta baja se abrieron varios negocios que abarcaban distintos rubros, mientras que la planta alta era destinada a vivienda familiar.
En 1935 se agregaron los servicios de agua corriente y cloacas; también se hace una restauración que estuvo a cargo del señor Ángel Viola, el acabado de pintura a cargo del taller de los hermanos Pozzatti.
Esta torre fue testigo de los romances iniciados debajo de los naranjos en la vereda, también de los compadritos y milongueros que se cortaban la melena con tijera. Mientras unos se hacían lustrar los zapatos por el lustrabotas otros ensayaban los pasos de baile allá por el año 1925.
Quedó encerrada entre el café de Ochoa, la tienda de Arazi, el café El Trébol, el sastre Cataldi, la cigarrería y lotería Peloso, Foccaccia, La Pampa, Funes, Víctor, la peluquería de Casella, llamada así por el parecido con el cantante.
Raúl Iriarte aguardaba en el año 1946 rodeado por la muchachada el momento de partir a su actuación en el Marzzotto de la calle Corriente.
En 1963 las hijas de Isaac Márquez, Benedicta e Isabel, vendían la propiedad a Chalom Salmona, que tenía la tienda llamada La Popular.
Actualmente los hijos y nietos de Chalom son los que están al frente de la zapatería que hay allí, también son responsables de que la torre esté tan bien conservada después de su restauración en 1995, fecha en que sus dueños actuales el matrimonio Coen, luego del hidrolavado devolviera a la torre su aspecto original.
Un idilio en la torre
Fue entre Hernani Domingo, hijo del talabartero Cesáreo Sacchi y María Mercedes, hija de Eustaquio Fernández y María Huarte.
Esta parejita en un atardecer sanisidrense se vieron y se enamoraron de inmediato. Comenzaron un romance con citas, besos, promesas, celos, cosquilleos. Llegó el momento de decir sus direcciones, se llevaron una gran sorpresa al enterarse de que vivían en la misma casa, en la misma torre, él abajo y ella en el piso superior…
Por medio de un caño se pasaban mensajes en clave o se enviaban cartas de amor utilizando un piolín que ella manejaba desde lo alto, por los fondos de la propiedad.
Las apasionadas citas fueron cada vez más frecuentes y la torre fue testigo del casamiento, luego llegaron los hijos que correteaban por todos lados y miraban extasiados el paisaje que se divisaba hacia el este.
Belgrano casi Avenida Centenario
Corresponde al circuito "San Isidro Centro o El barrio del Mondongo"
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